Mi hijo Adrián, tenía VIH y en sus peores momentos, los chicos de KOMUNIDAD estuvieron con él, conmigo. Nos ayudaron con víveres, dinero y atención médica. Cuando mi hijo murió cubrieron el sepelio y luego, me dieron la posibilidad de tener mi negocio propio. Gracias por tanto. Mil bendiciones.